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domingo, 5 de febrero de 2012

Esto es para tí mi hermana

Ya en un tiempo corto, 9 días para ser concreto, va a ser el tan benévolo para muchos y pesado para otros: 14 de febrero. Un día donde los novios tienen que entregarlo todo a sus parejas puesto que representa el día de los enamorados pero bueno, no todo mundo está enamorado o siquiera es querido por algún otro ser humano. Aunque el día no es exclusivo de los enamorados sino también de aquellos “amigos” que tienen ese sentimiento de afección-afinidad con el otro, con ese otro que siempre quiso como pareja mas la pena o las circunstancias nunca lo permitieron.

Justo en este momento deben saber que éstas, mis palabras, van dirigidas a una persona que yo no merecía ni ella me merecía sino que nos merecíamos, a alguien que en muy poco tiempo le he llegado a tener tanto afecto como no imaginan, a una mujer que llenó el sentimiento que si antes había tenido nunca había reconocido, a la princesa de mi cuento, a ella que me estabiliza cuando no puedo conmigo mismo, a la que con una caricia calma todo el tormento, a ti que con solo verte me haces sonreír, a usted la que quiere lo mucho o poco que soy.

Quizá cuatro de años de haberte visto por primera vez…gusto instantáneo que tuve sobre ti pero la poca fortuna que tenía en aquel momento simplemente nos hacía tener un contacto amistoso, una amistad que algunos otros veían como algo parecido a un gusto recíproco, cuestión que nunca negué ni afirmé. Nos separaron las circunstancias y los momentos, los tiempos, las personas, los lugares, nosotros mismos.


Como casi siempre sucede nos dejamos de ver y por lo tanto de procurar, tu vida cambió momentáneamente y te viste inmersa en cuestiones que nunca hubieras imaginado, te enamoraste y te volviste a enamorar pero la vida te jugó una muy dura de la que pudiste escapar. Casualmente nos reencontramos y volvimos a vernos pero por alguna situación pasado el tiempo yo te dije que no podíamos ser más amigos puesto que realmente tenía miedo que supieras más y míranos ahora, tanto sabes que resulta increíble que aún así estés conmigo.

Increíble porque si alguien más nos viera fácilmente sabría que no tenemos muchas cosas por compartir, tú te educaste de una manera totalmente distinta a la mía, te gustan cosas opuestas a la mía, te gusta la opulencia, la comida saludable, lo que hace bien y yo pues simplemente tengo gustos tan distintos como tú dices que soy.


Pero mira, lo que importa es que te quiero, me quieres y que estoy dispuesto a tantas cosas por ti como esperas. Que por ti me hago un caballero, dejo de decir groserías, me quito la gorra y me pongo zapatos, comienzo a reír para terminar de sonreír, me levanto más temprano para dejar de soñar y pensar en ti, espero que sea el día de verte para a tus brazos huir y saber lo que ninguna otra mujer me había hecho sentir, solo para ti hago espacio en mi día porque si verte diario no puedo date por enterada que me despierto y duermo contigo aunque a mi lado no estés.

Tienes un tremendo corazón, uno que no merece ser roto una vez más y al menos por mí no esperes que te haga algo que no quieres porque esto viene funcionando bien y la verdad echarlo a perder no quiero y ni siquiera lo intento. ¿Qué me gusta de tí? Podría aventar 8 páginas más de todas las virtudes y seguro me quedo corto pero físicamente me he cansado de decirte todo eso que sabes que me gusta, sin embargo hay ciertos detalles que tú tienes conmigo traducidos en lo que tú sabes quiero y siento por ti.

No tengo las cualidades que seguro los demás tienen, no soy el prospecto que cualquier mamá para su hija querría, no tengo la cartera llena de billetes o cinco tarjetas bancarias que respalden mi imagen, no soy aparente, vivo de lo que sabes hago y estoy feliz con eso, pero por ahora y seguro estoy que por mucho tiempo mi felicidad es haberme encontrado contigo otra vez, pero esta vez pudiendo expresarme contigo como desde hace tiempo había querido.

Puedes esperar lo que sea de mí pero desde ahora ten por seguro que no te voy a engañar o hacerte enojar una vez más, yo sé cuánto puedo hacer sufrir a una mujer y una vez vivido para siempre lección aprendida. Si quiere te lleno toda una hoja de “te quiero” pero ese no es mi estilo, mi estilo es hacerte saber lo que tú todavía no ves o no quieres ver, contigo quiero conocer lo que es el mundo, quiero ver esa sonrisa peculiar simétrica que a mis ojos solo tú tienes mantenerse por largo tiempo, espero que no te aburras de mí porque creo que yo nunca lo haré.

En tan poco tiempo es imposible que nos llevemos tan bien, en tan poco tiempo es imposible que me hayas llegado a querer…lo siento el tiempo para nosotros no es factor, la realidad es que me haces sentir bien y creo que a ti yo también. Mi hermana hay tantas cosas que quiero saber de ti que espero éstas no sean palabras al aire, que al menos te hagan sentir más importante de lo que eres para mí. Dejé de quererme a mí para quererte a ti y no me arrepiento ni poquito, pareciera que te conozco de hace algunos años y de hecho así es.

Me siento tranquilo cuando a tu lado camino, me siento bien completo cuando mi mano y tu mano se entrelazan, me siento libre escribiendo para ti, me siento querido cuando no me lo dices y sí me lo haces sentir, creo que ahora mismo vivo para ti. Aunque te escriba de manera torpe y golpeada eso de negar sentimientos no es lo que contigo quiero hacer así es que en verdad me da gusto que estés conmigo porque te quiero y lo hago de manera tan constante que no me hubiera imaginado poder hacerlo. El tiempo irá dictándome lo que tengo por escribirte, tu aire demostrando lo que tengo por decirte.

No más malos ratos para ti: Feliz 5 de febrero mi hermana, mi vida, mi mejor sonrisa, mis mejores letras, mi querer, mi sentir, mi presente, mi amor

martes, 27 de diciembre de 2011

Cómo no conquistar a una mujer.

Este que están a punto de leer es un texto atípico puesto que por lo general es hasta cierto punto normal leer catálogos de cómo hacer o qué hacer pero nunca al revés, es decir, qué no hacer pero alguna vez le escuché a una persona a la que le tengo mucho aprecio que antes de saber qué quería hacer de su vida tenía perfectamente claro que era lo que no quería ser ni hacer. Es por eso que con demasiado atrevimiento intentaré hacer un tipo de listado de acciones y omisiones también que llevará a cualquier hombre y ¿por qué no? A cualquier mujer a conquistar a una dama, hembra, vieja, princesa, fémina…o cualquier adjetivo tan poco atinado o altamente refinado que gusten ustedes.

Existe una ley universal que enuncia la imposibilidad de hacer homogenizaciones de las especies puesto que el más mínimo de los detalles hace diferente o distinto al otro de mí y a mí de aquel así es que hablar de la o de las mujeres en general es tan complicado como decir que todos los hombres somos iguales (frase célebre de muchas mujeres).

Así es que sin más será conveniente dirigir éstas palabras a cierto sector de mujeres para que no se sientan ofendidas o aduladas creyendo que esto va dirigido particularmente para alguien. Aterrizando todas y cada una de las ideas que he ido trabajando me he podido percatar de muchísimas cosas que al parecer son superfluas pero en realidad son tan o mucho más importantes que tener el control remoto de la televisión para muchos hombres.

¿Cómo no se conquista a una mujer? No se conquista a una mujer siendo ordinario, es normal que a las mujeres no les guste el hombre promedio porque es normal que cualquier humano siempre quiere más, es decir, si ustedes le preguntan a una mujer sin novio, esposo o pareja por qué no sale con tal o cual persona que a ojos de los demás es humilde o sencillo les va a contestar con un grandioso: no es mi tipo y en el peor de los casos dirá porque es un X.

No se conquista a las mujeres siendo honesto, claro está y esto me lo he preguntado y lo he preguntado muchas veces a demás hombres y mujeres el motivo de la constante búsqueda de lo que en realidad no quieren encontrando una respuesta tan retórica que da miedo, ¿Cuál es la pregunta-respuesta?...yo también me lo pregunto.

El tipo que es aburrido no tiende a ser atractivo a los ojos de los demás, no solo de las mujeres, puesto que es normal que alguien que no tiene mucho por decir tampoco tiene para dar. Siendo un terrible error porque bueno, este apartado creo que merece ser mencionado al final del texto para rematarlo.

No se conquista a las mujeres con pobreza, ya Ovidio habló del contrapeso del dinero en las “competencias” por la mujer pero es un enemigo tan grande que los detalles de corazón son tan poco valiosos como las monedas de 5 centavos. No se es agradable ante las damas siendo caballerosos porque terriblemente ahora al ser servil se le toma en calidad de esclavo-paria de los demás.

Se debería conquistar con cuestiones de afinidad pero ahora la afinidad se reduce a un encuentro casual en algún lugar nocturno o en el peor de los casos pegados frente al monitor de una computadora, lo que nunca pega es llevarle la contraria a las mujeres porque quién sabe porqué ellas siempre tienen la razón en todo y aún cuando uno sabe que la tiene debe callar porque ir contra la palabra de una mujer es ir contra todo su ser.

No se conquista a una mujer insultándola. Esta sí es universal y atemporal porque más adelante y ya enojadas o enojados verán el matiz que toma esto, pero un insulto a una mujer es tan penado moralmente que bien se debería castigar con la ley del hielo (la más cruel de todas las leyes creadas por el ser humano,creo que esta pertenece al derecho divino).

Jamás se conquista vistiendo mal, en una ciudad donde todo resulta aparente lo peor que nosotros los hombres podemos hacer es no estar a la moda…¿moda? Bueno, cuando el concepto moda se reduce a Zara, Ray-Ban o Polo considero que habrá que ponerse a revisar las tendencias y todas esas ondas, cuestión que me hace pensar en la utilidad de las cosas.

No sirve eso de ser inteligente puesto que lo smart guys normalmente son tan típicos que gustan de cosas tan irrelevantes como un libro. Tampoco funciona no tomar o hacerlo en moderación porque en verdad que los fines de semana se hicieron para terminárselo en copas y emplearlo con amistades por conveniencia.

Algo que jamás servirá es lo axiológico, y hablando de axiología eso de las palabras rebuscadas no impacta en nadie aunque este tipo de vocablos sean universitarios hay ciertos profesionales que no saben lo que significa, obviamente mucho menos lo que implica.

Yo bien sé que a estas alturas del texto muchas o casi todas las mujeres que lo están leyendo mínimo me están tomando de inexperto y muchos hombres se están riendo o mínimo sonriendo pero a lo que voy en verdad es que las etapas en los seres humanos están dividas por acontecimientos y la mujer a la que estoy describiendo arriba está alrededor de los 17 y los 24 años, obviamente no todas las que están en este rango se ven reflejadas en este texto y es por una sola razón, casi seguro estoy que todas ellas ni siquiera pueden leer más de 3 hojas Word porque simplemente es aburrido saber.

Esos acontecimientos de los que hablo casi siempre son muy marcados en la mujer, específicamente la mujer que ha sufrido un engaño o maltrato de cualquier hombre queda marcada como víctima y cambia todo su escenario dejando de buscar al prototipo Ken (el de Barbie) porque saben que no hay mucho que escuchar o compartir con esa persona que en realidad tiene todo lo que tiempo antes deseaban…verdadero o no, esto tiene todo de cierto.

Esperando leer muchas reacciones de mujeres enojadas ante este texto, realmente lo que me gustaría es ver y no leer. Es tiempo de abrir los ojos…lo siento no me hagan caso, quién soy yo para decirles lo que deben o no hacer al final al que le guste la mierda que siga en la mierda.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Confesión de un consejero.

Para quien tiene seguimiento de lo que hago o dejo de hacer, bien pudo haberse dado cuenta que hacía ya tiempo que no escribía. Gran parte de eso se lo puedo atribuir a mis terribles labores universitarias y otras tantas a las netamente laborales sin embargo debo confesar que no había tenido algo significativo o propicio que me causara asombro; nada más que una noticia que cambió mi percepción (subrayo percepción porque esa palabra significa mucho para quien seguramente leerá esto) de manera tan contrastante y definitiva que incluso ahora mismo sigo definiendo y defendiendo mi postura ante eso: la paternidad.

Hace ya casi un mes o poco más, uno de mis mejores y lejanos amigos me comentó sobre la grandísima noticia que su, hasta ahora novia, se encontraba en estado, es decir, embarazada. En verdad que haber leído eso me conmovió hasta el punto de la cristalización de uno de mis ojos puesto que en aquel altísimo amigo mío siempre vi no solo la estabilidad espiritual sino la proyección misma de las posibilidades del alma, la libertad de nosotros los seres humanos, veía un ejemplo de vida.

Él me comentaba que haber recibido esa noticia lo tenía a flor de piel y que no estaba confundido por el hecho de esperar un hijo sino que supongo que a todos nos pasa lo mismo cuando, por primera vez, nos dicen que seremos padres o madres y es justamente de eso sobre lo que quiero escribir unos cuántos párrafos.

Esta vez, éstas letras no estarán dedicadas a una persona cierta. Esta vez van dedicadas a ese nene o a esa nena que todavía no tengo en mis brazos, a ese bebé que me despertará todas las noches restantes de mi vida, al producto del amor entre su madre y yo, a la prueba más palpable de la existencia de Dios, a quien mi abuelo hubiera querido tener entre sus brazos, al niño que terminará de cerrar mis días de fiesta, al deseo más grande que ahora mismo tengo, al que dirán que se parece a su tío, al que si de algo nunca carecerá será de amor, del que tengo la certeza que será mejor hijo que yo, mejor escritor que yo, mejor deportista que yo, mejor estudiante que yo, mejor persona.

Sé que todavía no duermes conmigo, ni que eres palpable hasta ahora pero como decía arriba espero que llegues en el momento indicado puesto que ahora tengo la madurez para tener un compromiso vital, uno tan grande y hermoso como tú. Quisiera encontrar una madre para ti con mis convicciones, quisiera que comprendiera lo que hago pero solo el tiempo y las circunstancias dirán quién será aquella mujer en la que estarás alrededor de nueve meses…siendo sincero contigo me gustaría que esa persona a quien llamarás mamá tenga siempre presente que es la madre del ser más maravilloso para mis ojos.

Han pasado varios días que entre líneas he comentado con mis cercanos la idea de tener un hijo pero hasta el día de hoy domingo 11 de diciembre del 2011 (una de la mañana) no tengo siquiera la cercanía de hacerte realidad y que sepa la gente que no te estoy buscando a toda costa pero la verdad es que en los escenarios que he estado últimamente creo que ya no me pertenecen ni yo a ellos. Debes saber que tu padre tiene un compromiso muy grande con mucha gente y que esa gente alguna vez te hará saber qué tanto les he ayudado, debes saber también que me he perdido de muchas cosas materiales porque esa ha sido mi decisión, no creas hijo que soy perfecto, también soy ser humano y me he equivocado incontables veces pero que día con día trato de corregir lo malo, otra de las cosas que debes saber es que tengo en tu abuela, tío y bisabuela grandísimos ejemplos de cariño, mismo que seguramente el día que leas esto dirás que has recibido a montones porque si de algo estoy seguro es que no seré el padre perfecto puesto que el único que merece ese calificativo es Dios mismo.

Seguramente la gente que lea esto se confundirá pensando si realmente este es mi sentir y no tienen motivo para hacerlo porque aquellos que son padres me darán la razón al enunciar que no hay palabras más honestas y verdaderas que las que se le dicen a un hijo y aunque tú todavía no existes, haciendo honor a la verdad tengo el conocimiento que estás escrito y descrito en mi historia de vida.

Tu padre es una persona que la gente cree atípica y en verdad que así soy porque tengo hasta hoy actitudes incomprensibles a los ojos de la multitud pero en la vida he pasado muy malos tragos, pero hoy con veintidós años he visto mi primer gran sueño hecho realidad y no te estoy hablando sobre que egresé de mis estudios universitarios sino de algo de lo que estoy seguro serás tres o cuatro veces mejor que yo.

No veo el día en que nazcas, ya quiero llevarte de la mano a la escuela, quiero verte sonreír, haré todo lo posible porque nunca nos veas a tu madre y a mí pelear, deseo enseñarte a amarrar tus agujetas, a mostrarte cómo tirar una pelota de baloncesto, a respetar a tus mayores, a decir hola y adiós, quiero jugar videojuegos contigo hasta que tu madre se enoje con los dos, quiero escucharte por las mañanas decirme buenos días pa, quiero que te equivoques, necesito ver cómo te esfuerzas por lo que quieres, cuidarte los días que te enfermes, cargarte sobre mis hombros hasta que ya peses tanto que no te aguante, ya no puedo escribir más porque puedo echar a volar más mi imaginación y creo que no es tan conveniente por ahora.

Hijo mío, soy una persona muy feliz y entregada a mis cuestiones pero si hay algo que me hace falta en esta vida y de lo que estoy seguro es que algún día nos veremos de frente y con mucho amor diré que eres mi hijo. Esto seguramente será divulgado en algún lugar y con suerte en una publicación pero lo que me interesa es que dentro de mucho, muchísimo tiempo leas aquello que a muchas personas les cuesta demostrar y describir.

No puedo hablar por los demás pero sí por mí e hijo mío ten por seguro que en mí verás un amigo, un ejemplo, un ídolo, un superhéroe y todo lo que quieras ver porque si tengo otra gran petición por hacerle a los Santos es tenerte en mis brazos el día más acertado y con la mujer más idónea. Creo que estoy exagerando mucho, pero de metas vive el hombre y tú eres una de esas que tengo en mi proyecto, uno que no puede concebirse sin tu existencia.

Si algún día me equivoco en mi hacer o en mi pensar te ofrezco una disculpa de todo corazón pero te juro que trataré que nunca sea así porque por ti y por la que sea tu madre haría todo lo posible por verlos felices mas si en ese intento fallo, entérate que seguramente fueron circunstancias externas las que me hicieron fracasar. Hijo mío, un texto siempre termina con un punto final pero yo no estoy dispuesto a ponerlo si la última sentencia no termina con un: felicidades, es usted el padre de un hermoso bebé. Hasta pronto.

PD. Esa persona tiene razón al decir que la sequía de ideas es la lluvia de inspiración